Puntos
Los puntos se llevan por asiento
Asientos de la última fila
Decisiones imposibles, debates grandes.
Sin tablero ni equipo, solo decisiones imposibles. Cualquiera arranca.
Lanza un dilema: «¿Prefieres que llueva todo el viaje o que en la radio solo suene música que odias?». Todos deben elegir un lado y defenderlo: «ninguno» y «ambos» son ilegales.
No hace falta. Pero si el carro exige sangre: voten la mejor defensa de cada ronda y denle el punto en el marcador.
Las repreguntas se fomentan. Los dilemas sobre gente del carro son alto riesgo y alta recompensa. Las respuestas de quien conduce son automáticamente sabias.